La astronomía, como muchas ciencias, ha sido tradicionalmente vista como un campo dominado por hombres. Sin embargo, a lo largo de la historia, muchas mujeres han hecho contribuciones fundamentales que nos ayudan a entender mejor el universo. Hoy, quiero compartir con ustedes la historia de algunas de estas increíbles científicas que, con su trabajo, cambiaron la manera en que observamos y comprendemos el cosmos.
Henrietta Swan Leavitt: La medidora de distancias
Una de las figuras más importantes en la historia de la astronomía es Henrietta Swan Leavitt. Ella fue una astrónoma que trabajó en el Observatorio de Harvard en el siglo XX. Lo que hizo fue estudiar las estrellas variables, en particular las llamadas "Cefeidas".
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| Henrietta Swan Leavitt. Credito de la imagen:https://modulouniverse.com/ |
Leavitt, descubrió que la duración de las variaciones en el brillo de estas estrellas estaba relacionada con su luminosidad intrínseca. Gracias a esto, los astrónomos pudieron calcular la distancia a otras galaxias mucho más lejos de lo que se pensaba antes. Su trabajo fue fundamental para que los científicos pudieran medir el tamaño del universo.
Cecilia Payne: La pionera en la composición de las estrellas
Otra mujer que dejó una huella importante en la astronomía fue Cecilia Payne. Ella fue una astrónoma británica que, en la década de 1920, estudió la composición de las estrellas. Gracias a su trabajo, descubrió que las estrellas estaban compuestas principalmente de hidrógeno y helio, no de los elementos pesados que se pensaba antes.
Su trabajo fue revolucionario porque cambió la manera en que entendemos la formación de las estrellas y el origen de los elementos en el universo. Cecilia Payne fue la primera mujer en obtener un doctorado en astronomía en la Universidad de Harvard, y su trabajo sigue siendo una base importante en la astronomía moderna.
El avance en la espectroscopía estelar
Un aspecto clave en el trabajo de estas científicas y en el desarrollo de la astronomía moderna es la capacidad de identificar y medir los elementos en las estrellas. Una cosa es identificar la presencia de un elemento determinado en una estrella; otra muy distinta es medir su cantidad, y acá es donde el pensamiento original de Payne-Gaposchkin condujo a una conclusión completamente nueva.
Un poco antes, astrónomos del Observatorio de Harvard habían comenzado la enorme tarea de recopilar y categorizar los espectros de cientos de miles de estrellas, lo que marcó el inicio de lo que hoy llamamos espectroscopía estelar. Gracias a estas recopilaciones, se pudo entender no solo qué elementos estaban presentes en las estrellas, sino también en qué cantidades, permitiendo avances fundamentales en nuestra comprensión del universo.
Para ilustrar esto, comparto una imagen de una colección de espectros dibujados a mano de varias estrellas, incluido el Sol (arriba), de 1885. Esta ilustración, del Science History Institute, muestra cómo los astrónomos de aquella época analizaban los espectros para desentrañar la composición de las estrellas.
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| Imagen extraída de Google. |
¿Por qué es importante recordar estas historias?
Porque nos enseñan que la ciencia avanza gracias a muchas mentes brillantes, sin importar su género. Las mujeres como Henrietta Swan Leavitt y Cecilia Payne demostraron que con dedicación y pasión, se pueden lograr grandes cosas y ampliar nuestro conocimiento sobre el universo.
La astronomía es un campo en el que muchas mujeres han dejado una huella profunda, y su legado continúa inspirando a nuevas generaciones de científicas y científicos. La próxima vez que miren las estrellas, recuerden que detrás de muchas de esas historias hay mujeres que, con su trabajo y esfuerzo, nos ayudaron a entender mejor nuestro lugar en el cosmos. Su historia merece ser reconocida y valorada, y su ejemplo nos anima a seguir explorando y descubriendo lo desconocido.


































